
Hace unos días volví a la consulta de la psicóloga. Yo iba con ciertos ánimos belicosos, harta de esta situación que tengo en el Carlos Haya. Pero nada salió como tenía previsto, no hubo ningún reproche por mi parte, no porque me echara atrás, sino porque la psicóloga entonó algo parecido a un meaculpa. Eso hizo que limáramos asperezas. Aún así, no se bajó del burro y siguió hablándome en masculino y negando mi transexualidad. Y no solo eso, sino que me vaticinó una vida desastrosa en la que siempre estaría entre la espada y la pared, puesto que ningún profesional reconocería mi condición de mujer y por lo tanto siempre viviré así, en este cuerpo y sin posibilidades de legalizar mi condición. Y digo yo: ¿Quién puede saber el futuro de nadie? ¿Cómo puede asegurar tan categóricamente que voy camino de la autodestrucción? ¿Por qué no admitir que soy una mujer?
Yo no sé si nací mujer, para mí, durante mi infancia yo era igual que mis hermanas, no había nada que nos diferenciara, salvo nuestras ropas y, en aquel entonces, esa cosa a la que llamo "el enemigo" carecía de relevancia. Fue en la adolescencia cuando noté que algo no iba bien, que yo no era como debía ser, cosa que aparté de mi cabeza cierto tiempo con la teoría de que al haberme criado entre mujeres, era normal. Hasta que tu naturaleza te golpea tan fuerte que caes de rodillas y no te queda otra que levantarte mirándola a la cara.
Hace unos días mi hermana mayor me dijo que ella jamás ha visto en mí a una mujer, que ella me conoce desde hace casi 30 años y que, siendo ella una mujer, debería reconocer a otra. Me dijo que no era una mujer por el hecho de sentir que soy una mujer, cosa a la que añadió que es muy distinto
ser y
sentir, por lo tanto para ella no soy una mujer, aunque yo me sienta como tal. Y me pregunto: ¿Podría alguien decir qué es ser una mujer y cómo se siente ser mujer? Es la misma pregunta con infinitas respuestas de siempre. Yo sé lo que soy y lo que siento. Ya se acabó el tiempo de las explicaciones, de intentar hacerme comprender...
Hay algo que me dijo la psicóloga en lo que le doy la razón: la transexualidad no se elige, pero si se elige el hacer lo posible para tener el cuerpo y la vida que te corresponde.